Achim, a east German debt collector fights against his class enemy from the time in the late eighties, when he was still a little boy in school. Back then, the two have always been in a competition to receive some recognition from their school mates
Doris Dörrie acompaña al maestro zen Edward Brown en sus conferencias y en sus clases de cocina para comprobar que cocinar, o mejor dicho, saber cómo cocinar, es cuestión de cuidarse uno mismo y cuidar a los demás. (FILMAFFINITY)
A shared love of fish leads to a variety of romantic predicaments in this offbeat comedy from writer and director Doris Dörrie. Otto (Christian Ulmen) and Leo (Simon Verhoeven) are two men from Germany who have launched a successful business in which they import koi, the beautiful Japanese fish, for collectors in their native land. While on a business trip to Japan, Otto and Leo meet Ida (Alexandra Maria Lara), a German tourist who is studying fashion design. Ida begins traveling with the two men, and surprisingly develops an infatuation with the rumpled Otto instead of the handsome Leo. When Ida discovers she's pregnant with Otto's child, the two marry, and upon their return to Germany, Ida attempts to join in the business by creating a line of scarves decorated with koi patterns. However, the honeymoon proves short-lived, and Ida's presence creates a rift between Otto and Leo, as the latter sets up his own concern, raising koi with his new bride, Yoko (Young-Shin Kim).
Emilia y Felix, Annette y Boris, y Charlotte y Dylan son amigos íntimos desde hace muchos años. Pero los buenos días han pasado hace tiempo. Emilia y Felix ha roto recientemente y todavía está pasando por los duros trámites de la separación. Felix está financieramente mal, mientras que el fulgurante éxito de Dylan con sus inversiones en bolsa le han convertido, a él y a su mujer Charlotte, en millonarios, aunque no más felices. Por su parte Annette y Boris parecen realmente felices a primera vista pero... ¿Lo son realmente? Una noche comienzan a jugar a ver si son capaces de, con los ojos vendados, reconocer a su pareja exclusivamente por el tacto de sus manos. Entonces descubren más de lo que nunca quisieron saber acerca de las feromonas y sus sentidos... y que estar desnudo es mucho más que quitarse la ropa.