Cuando arrestan a un presidente de una compañía discográfica prometedor, su hija se hace cargo de su compañía para promocionar su propia música rock and roll promocionando a varios jóvenes cantantes.
Vittorio De Sica interpreta al presidente de una comisión censora y Alberto Sordi es Agostino, el secretario general que juzga despiadadamente carteles y películas picantes y manda cerrar locales. La hija del presidente (Franca Valeri) ha regresado de Londres, y su padre ve en el puro e infatigable secretario a un buen partido para su hija, pero no todo es como aparenta...
El comisario Di Savio anda tras la pista de Joe, un tipo que ha dado un importante golpe en Estados Unidos, y ha ocultado el botín en botes de mermelada que hace llegar a Nápoles. No contaba con que Vincenzo y sus compañeros del muelle iban a descubrir tan sospechoso cargamento.
Camilo y Bernardo, dos empleados de una compañía de seguros, son convencidos por Resi, una bailarina, para que asistan a un baile de disfraces vestidos de penados. En medio del baile, las luces se apagan, y ellos son secuestrados y llevados a prisión sustituyendo a dos gangsters con los que guardan gran parecido. Allí, consiguen fugarse escondidos entre unos bloques de hielo. Es sólo el principio de sus aventuras para conseguir demostrar que ellos no son quienes parece que son.
Última parte de una trilogía, tras "Poveri ma belli" y "Belle ma povere". Salvatore y Romolo se acaban de casar con sus respectivas novias. Se instalan todos en casa de Romolo, en la que aún no han terminado las obras, ya que Salvatore está pendiente de encontrar una casa. Para colmo, le han despedido del trabajo, y su mujer ve que quizá haya hecho mal en casarse. Así se enfadan y Salvatore se va de casa, siendo atropellado en la calle y perdiendo la memoria. Le recoge una hermosa y joven señorita rica, que se enamora de él, es la dueña de los grandes almacenes donde trabaja Romolo, y le nombra director general...