Unos extraterrestres aíslan una ciudad japonesa para invadir a sus habitantes con parásitos que les provocan monstruosas mutaciones y les hacen enfrentarse unos a otros en crueles combates a muerte. Entre los atrapados se encuentra un cobrador de morosos al que hace poco han detectado una grave enfermedad.
Man Shot in Head 1
26 letras. 26 directores. 26 maneras de morir. La idea no puede ser más simple: a cada cineasta se la adjudica una letra, y se le da total libertad para crear un cortometraje en el que la muerte juegue un papel destacado. De esta manera, se construye una antología de cadáveres exquisitos que supone, sin ninguna duda, uno de los proyectos más ambiciosos que el género ha conocido en toda su historia cinematográfica (no en vano, la producción ha atravesado quince países diferentes). El objetivo: ofrecer una panorámica ora divertida, ora siniestra, que sirva para definir todo aquello que le ha ocurrido al terror en los últimos diez años.
En un futuro distópico, la policía de Tokio ha sido privatizada y se enfrenta a su peor amenaza: un grupo de mutantes que convierten cualquier herida en arma de destrucción. Ruka, una joven oficial atormentada por el asesinato de su padre, será la encargada de exterminarlos.